sábado, octubre 24, 2009

Last minutes...

No fue suficiente un gol. La emoción en el aire, mi primer gol de la temporada, aunque fue de poca importancia ante el marcador abultado que el equipo rival marcó desde el inicio. El sentimiento quedó, se siente bien anotar. Ese día nos quedamos un poco más de tras horas en los campos Escamilla jugando futbol. Creo que los últimos días no han tenido sentido, es como si el tiempo pasara y siguiera su camino, pero en algún momento dejé de caminar, en especial esta semana, y es una sensación rara, pero que no se aleja, y me gustaría salir de ella, pero no sé por qué se esté gestando de esta manera, tal vez sólo me hacía falta descansar un rato y respirar, probar algo diferente. Fui con mi hermana a Expotec el pasado martes a ver el concierto de Volován, estubo genial, me encantó y además que tocaron la rola que quería, estaba grite y grite "Ella es azul! Ella es azul!" y por fin la tocaron, fue lo mejor, sólo para terminar cerrando con "Monitor", yeah! Me recordó el concierto de Oasis, cómo me gustaría verlos de nuevo, en verdad que estubo genial.

Ahora ando aquí en el Tec, como de costumbre, pero que me durará poco pues ya en unos 37 días me olvidaré casi por completo del Tec y para el 18 de Diciembre, ya, entrega de título, wow, seré un ingeniero, y creo que se siente comprometedor, quiero y no quiero, extrañaré sobre todo las clases de francés y de tenis, las demás pues no tanto, aunque sí extrañaré a los compañeros, fue tan divertido pasar este tiempo a su lado...

El futbol, mañana será el último partido de rápido, quizá mi último partido oficial, y a pesar de que duró poco, se siente la nostalgia y el vacío que dejará en mi corazón y en el de muchos más seguramente. Espero seguir jugando con mi compañeros o con algunos nuevos, en este equipo o en otro más...

Ahora a seguir con el proyecto, falta menos...

Arrivederci!

domingo, octubre 04, 2009

Cónica de una noche de fut rápido

Me había dicho que no iba a escribir, aún antes del juego. Pero sí tenía en mente una palabra mientras me calzaba mis tenis y me veía el short anaranjado (tan distinto de mi personalidad):felicidad. Egoístamente la relacionaba con un juego ganado, y al saber cómo me llegó a emocionar me dije que no entraría desde el comienzo, para no cometer errores. De todas maneras los cometí, al menos dos contrarios se filtraron por mi deficiente defensiva e impotente futbol, y al final del juego me invadió una sensación de frustración. Pero veía a todos contentos, que sí lograron, en cierto grado su felicidad. Quedó claro que habían jugado bien. De nuevo Carlos salvando el orgullo del equipo en la portería, Fer oportunamente colocado en la defensiva y también en el centro. La desición de Iván al enfrentar a los "fantásticos" también resaltó. El infatigable Alex matuvó su condición el tiempo que jugó. Y Yañez aparecía justo donde se requería para poner en jaque la portería opuesta. Sin embargo, la estocada final la dió Marco, después de que Edgar dió el último suspiro, me parece que desde media cancha, al aproximarse a la línea de gol, haciéndose espacio donde no había. Al final del juego diría que lo dejó todo en esa jugada, y ya antes había dejado energía tirada en el césped sintético al ser derribado "haciendo patitos". Así la mayoría, estaban contentos, y yo me dí cuenta de mi infantil enojo, que no era otra cosa que la negación de mi limitado futbol. Sé que extrañaré estos juegos; como se extrañaron jugadores, y se extrañaron gatilleros al frente.
De los errores se aprendé, se dice. Aunque quizá yo ya no tengo remedió. Excelente juego Enzima.

Joel Isaac Sánchez Verdín