domingo, mayo 16, 2010

Mi corbata violeta...

No pedí conocerte y te conocí... Apenas un par de noches y no pude dejarte ir a Francia, no pude... Bailamos bajo la lluvia, vimos una tormenta de rayos, nos pusimos pedos, nos reímos, fumamos cigarros que no eran nuestros... Me has caído bien en demasía... No podía esperar más, y aunque me has dicho que hay un lugar y momento para todo, he sabido esperar el momento... No le dí importancia al rechazo en primera instancia... Me encantó que nos mojáramos juntos bajo la lluvia jijiji... Han sido unos días maravillosos, sobre todo el viernes pasado en el catamarán y ahora esta noche de jueves y madrugada de viernes...

Mirada retadora, arrogante, no das pie a que alguien entre fácilmente en tu vida... Te tomo con mi corbata detrás de la nuca y te acerco poco a poco a mí... Tu aroma dulce y celestial penetra en mi ser, se difunde en pequeñas partículas en el aire que al contancto con esos pequeños receptores en la nariz producen una sensación de placer instantánea... Nuestros cuerpos se tocan, se reconocen... Deliciosa, te quiero probar un poco más... Sólo sé que sabes diferente, me vuelves loco... Un poco de jugueteo también se vale... La magia nos invade, nos rodea, deja su velo en nosotros... Un instante que vale una vida... Con mi corbata a tu alrededor nos despedimos, no sin antes dejarnos inundar una vez más por la magia del instante... Se te ve bien mi corbata... Y te he visto partir...

Desde entonces sueño contigo y tus besos, con tus labios, con tu mirada y tu aroma en mi piel... Te has llevado mi corbata como recuerdo de mí, que feliz se pasea en tu bolsa mientras vas camino a Veracruz... Ahora está lejos, está contigo, y me hace feliz que tengas una parte pequeña de mí contigo... Un montón de mensajes y yo extrañándote; es extraña la situación pues tenía tiempo sin sentir algo así por alguien... Ahora añoro tu regreso y no sé qué esperar... Quisiera que estuvieras aquí ahora mismo...

Quiero conocerte más...

Alejandro