Un par de patines, un sin fin de recuerdos
Los más hermosos recuerdos que en la vida te conté... Pero no son sólo míos... Son nuestros. Y en la nostalgia está el misterio, en el recuerdo la vida y la experiencia, del amor más hermoso que algún día existió.
Hoy salí a patinar y pude ver un cielo rosa, pero Tú no estabas ahí. Hacía mucho que no me ponía los patines; a decir verdad no eran de mi total agrado, los compré sólo para acompañarte y salir contigo a patinar.
Hoy salí a patinar yo solo. El cielo estaba hermoso, rosado... Mi tobillo cansado, raspado por tanta fricción con la bota del patín...
Hacía mucho que no disfrutaba de algo yo solo... Hacía mucho que no difrutaba de algo, solo o acompañado. Hoy hice lo que quería y no lo que debía hacer, y vaya que me ha hecho feliz. Hoy de verdad quise, pero no estaba, quizá por ser domingo, ya veré otro día.
Eres mi recuerdo más hermoso, mi memoria más linda, mi profundo y eterno mar.
Tan vasta como el inmenso mar, y confinada a una parte de mi memoria, ahora vives ahí, ahora ya no estás de verdad, ya no...
Fly me to the moon!
Llévame hasta nuestra estrella y de regreso una vez más...
La estrella sigue surcando el cielo...
El cielo...
Rosado.
Tú ya no querida.
Un destello de vida.
Una luz que arde en el olvido.
Una esperanza apagada de un grito de auxilio.
Una mano fuerte y suave a la vez, que un día tomaste.
Somos partículas de amor que flotan en el viento, que se encuentran, que se van.
Si ya no es, ya no será...
Gracias por hacerme el hombre más feliz del mundo, aunque fuese por tan solo un instante.
Alex

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home