sábado, octubre 21, 2006

Cinco minutos

Entre un montón de libros estoy, escribiendo sobre apuntes y tareas, libros y libretas, tablas, papeles, la noche que no llega, la hora que aún espero, el sol que no sale, la lluvia que no viene, las nubes que no son mías, y los sueños que se escapan volando como mariposas, uno para cada lado, cada uno en una dirección distinta, si trato de atrapar una mariposa, la otra se va, si quiero la otra, la de al lado ya no está...

Puedo intentar, incluso lograr engañar a la mente, pero siempre, antes de dormirme, no importa en qué estado esté, no importa el cansancio o sueño, o tristeza o felicidad... Al corazón no se le puede engañar, y también siente, y también habla, y también pide, y también da, y también desea, y también... También te extraña a tí.

Hoy descubrí algo más, pero que vida, no me explico por qué, simplemente es así, no debo hacer nada para quererte, no tengo que esforzarme, basta con respirar, descansar un segundo, basta con cerrar mis ojos, basta con sentir mi cuerpo en armonía con el mundo, en ese instante, mi cuerpo y mi alma saben que te aman, en ese instante todo me dice "anda, reacciona, haz algo" y una vez lo hago parece que no vale nada...

Sólo paz, felicidad, armonía... En la vida cada quien tiene un camino, a veces los caminos se unen, a veces se separan, a veces dan vueltas y a veces son simples y en línea recta... Puedes ir por tu camino solo o ir por el mismo camino acompañado de alguien más, los dos juntos, cada quien siguiendo su camino, pero juntos.

Es como querer extrapolar un instante al instante personal de alguien más, es como querer ver sin abrir los ojos, o respirar con la nariz y boca cerrados, o amar con el corazón y el alma pensando en alguien más.

Justicia divina, justicia del cielo, justicia de Dios, justicia del pueblo...

Somos un todo, un continuo, pero a mí me falta algo, a mí me faltas tú como sé que te falto yo. Un segundo más y acabará todo, un instante más y no habrá nada... Porque donde se pone el alma, el corazón y la fuerza, siempre responde a la energía y te regresa algo...

Donde no hay amor no hay vida, y donde no hay vida no hay nada, porque sin la vida, ¿quién presenciaría lo que hay alrededor?

Es cuando más añoro tenerte entre mis brazos, junto a mi corazón, haciéndote sentir que todo está bien, sintiendo el tiempo detenerse, aunque sea un instante infinito, no más, sólo un instante infinito.

¿Que no hay tiempo? Pues eso precisamente es lo que une el continuo para cada vida, para mí, si me va bien, por otras décadas más, ojalá que muchas, aunque a veces pienso que si se vive bien, con unas pocas basta, no se necesita más.

Soñé, y quería despertar y encontrarte a mi lado, dormida, tranquila, en tus sueños, y yo cuidando de tí mientras dormías.

Mañana despertar a las 6 de la mañana, para ir a la escuela a hacer una investigación... Que no me dejan respirar, que nos quieren apartar, que me dicen que me tengo que esforzar más...

Les digo que estoy aquí, que me pueden tratar de impresionar, y que pelea y entregua siempre voy a dar, así que no se preocupen, mucho Alex hay para rato, y que un susto no me hará caer, ni un tropiezo me hará quedarme atrás.

Con la vista y la mente en el cielo y los pies en la tierra. Con mi cuerpo fiel junto a mí, y el alma y el corazón contigo.


Alejandro Aguirre Vargas